miércoles, 12 de febrero de 2014

FEELIN’ GOOD (Pisto con bonito en hojaldre)




Cuando me levanté hoy no llovía, un tímido sol asomaba tras una capa espesa de nubes grises, después de una semana fría y lluviosa. Solo por eso me sentí bien. Y a lo largo del día se han ido sucediendo pequeños detalles que han hecho de mi día uno de los mejores toda la semana.

Encontré aparcamiento a la primera, me saludaron diciéndome lo guapa que estaba esa mañana, coincidí con amigos que no suelo ver a diario y me prepararon el mejor café con leche de los últimos tiempos, en su punto de temperatura y con la espuma perfecta. Bueno, pues estas cosas, aparentemente sin importancia, son las que últimamente había dejado de apreciar y pasaban desapercibidas para mí, pero que ahora con más tiempo para pensar, empiezo a valorar de nuevo. Sí son importantes y aunque no nos demos cuenta pueden hacer que un día mejore o empeore.

Por todo eso, It’s a new dawn, it’s a new day, it’s a new life for me, And I'm feeling good. Nina Simone “Feeling Good”: http://www.youtube.com/watch?v=OfJRX-8SXOs


Ingredientes para 4:

-          1 cebolla grande
-          1 calabacín grande
-          2 pimientos verdes
-          2 ajos
-          300 grs. de salsa de tomate casera
-          200 grs. de bonito en aceite de oliva virgen
-          Sal
-          AOVE
-          2 planchas de hojaldre
-          1 huevo para pincelar
-          Salsa de tomate:
o   1 cebolla
o   1 pimiento verde
o   2 ajos
o   Sal
o   Azúcar
o   Aceite de oliva virgen
o   1 bote de 800 grs. de tomate triturado


Ponemos en una cazuela un buen chorro de aceite de oliva virgen y echamos todas las verduras picaditas muy finas a rehogar a fuego bajo para que se hagan despacito y queden blanditas sin tostarse.

Mientras voy preparando la salsa de tomate poniendo en una cazuela la cebolla, pimiento verde y ajos picamos en grande a rehogar en AOVE con un poco de sal. Cuando esté doradito, añado el tomate triturado y dejo cocinar durante 20 minutos a fuego bajo. Una vez pasado este tiempo probamos de sal y corregimos la acidez con un poco de azúcar. Trituramos con la batidora hasta dejar una salsa finita.

Cuando las verduras de la cazuela principal están blanditas, añadimos la salsa de tomate y removemos hasta que quede todo integrado. Por último incorporamos el bonito escurrido y desmenuzado, dando vueltas para que se distribuya.

El siguiente paso es forrar un molde apto para el horno, con un trozo de papel sulfurizado para evitar que se pegue el hojaldre y a continuación ponemos la base de hojaldre dejando el sobrante por fuera del molde. Encima añadimos el relleno de pisto y bonito y tapamos con la otra plancha de hojaldre uniendo los dos bordes y ahí sí recortamos el exceso de masa. Pincelamos con huevo por encima para que quede doradito.

Metemos en el horno precalentado a 170º hasta que se dore. Yo primero lo dejo sin ventilador solo en la parte de abajo que es la que más tarda en hacerse al no estar al aire durante 10 minutos por lo menos, y luego lo pongo con ventilador arriba y abajo hasta que se dore la parte de arriba.




sábado, 1 de febrero de 2014

VERDE QUE TE QUIERO VERDE (Alcachofas guisadas)


La receta de hoy va dedicada a mi tío Piñón, que desde hace unos meses se ha convertido en un ser vegano y no puede comer todo lo que se cuece en mi cocina.
Yo, como habréis comprobado de vegetariana o vegana nada, pero los principios de igualdad animal que promulgan los veganos me son muy afines. Ser vegano no sólo implica una forma de alimentación, es una filosofía de vida que establece un equilibrio ético con los animales. Considero a los animales como a nuestros hermanos con los que compartimos el planeta donde vivimos y estoy totalmente en contra de cualquier tipo de explotación animal. Os parecerá una perogrullada, cocino y como animales, pero aunque no lo creáis me siento ambivalente en este sentido.
Me lo voy pensando, pero mientras tanto, que sepas Pi que me gustas verde. Manzanita y Ketama “Verde que te quiero verde”: https://www.youtube.com/watch?v=NegJ4Ab1tjE

Ingredientes para 4:
-         1,5 Kgs. de alcachofas
-         1 limón
-         1 pimiento verde
-         2 ajos
-         1 cebolla
-         1 vaso de vino blanco
-         300 ml. de caldo de verduras
-         Perejil
-         Harina de tempura
-         Sal
-         AOVE

Antes de nada limpiamos las alcachofas, para ello yo suelo utilizar unos guantes porque las alcachofas te ponen las manos negras. Cortamos el tallo y la parte superior de la alcachofa, después arrancamos las hojas exteriores y duras hasta quedarnos con la parte más tierna y pelamos la base de la alcachofa (donde está el cogollo) para que quede blanquito y tierno. Ojo con quitar demasiado, evidentemente las hojas interiores son más tiernas que las de fuera, pero cuando se cuecen quedan blanditas y es una delicia poder chuparlas, así que esto queda a vuestra elección. Yo suelo dejarlas así más o menos:


Mientras vamos limpiándolas las vamos colocando en un bol con agua y un buen chorro de limón para que no se oxiden y queden negras, que las afea un montón. Y para cocerlas, las parto en dos mitades o si fueran muy grandes podemos hacerlas en cuartos.
Una vez limpias  y cortadas las ponemos a hervir en una cazuela con agua, sal, el zumo de medio limón y un chorretón de aceite (esto es porque quedan más jugosas). En mi caso aunque eran grandes estaban súper tiernas, así que con media hora de cocción ha sido suficiente, pero esto podemos ir comprobándolo pinchándolas con un cuchillo.
Mientras se cuecen vamos preparando la salsa verde. Ponemos en una sartén la cebolla, el pimiento verde, el perejil y los ajos picados muy finitos a rehogar en un buen chorro de aceite de oliva con sal. Una vez que están blanditos añadimos una cucharada sopera de harina y sofreímos para que se tueste. A continuación incorporamos el vino blanco y el caldo de verduras y removemos para que se integre toda la salsa, dejándolo cocer unos 10 minutos y así evaporamos el alcohol.
Por otro lado, con las alcachofas ya cocidas, las sacamos y escurrimos para que suelten el agua de la cocción, presionando un poquito en las hojas pero sin tocar el cogollo porque podemos triturarlo. Después mezclamos la harina de tempura con agua hasta conseguir una textura cremosa donde impregnamos las alcachofas y freímos en una sartén con aceite, dejando escurrir en papel de cocina para eliminar el exceso de grasa.
Ya solo quedaría incorporarlas a la salsa verde y que den un hervor para impregnarse bien de la salsita.


domingo, 26 de enero de 2014

Suave que me estás matando (RABO CON PATATAS AL VINO TINTO)




Sabéis esa sensación de incomodidad que te asalta de repente? Llevo una temporadita con molestias, molestias generalizadas. No en cuanto a la salud, no toso ni me duele nada, pero estoy incómoda. Me siento en mi sofá y parece que lo he hecho sobre algo, miro y no hay nada. Paseo y noto como una piedrecita en el zapato, me descalzo y nada. Me visto y parece que llevo algo encima, como si la ropa pesara una tonelada. Ese tipo de malestar. Nada grave pero que te cabrea.

Como esta sensación se agudizaba cuando veía políticos (tengo contraindicado poner la tele en los telediarios, si solo los oigo en la radio no me pongo tan grave) ya me di cuenta de qué es lo que me pasa. Estoy harta de que me engañen. Cada vez que sale algo de su boca es para decir alguna mentira, no solo eso,  pretenden que nos las creamos, dando por hecho que somos gilipollas.

Resumiendo, que nos lo están metiendo bien gordo… y yo ya me canso de estar incómoda, qué hacer?
Joaquín Sabina “Más de cien mentiras”: https://www.youtube.com/watch?v=grQU6Yj1v_c


Ingredientes para 2:
-         1 rabo de ternera de unos 700 grs.
-         1 cebolla
-         2 puerros
-         1 zanahoria
-         1 botella de vino tinto
-         ½ vaso de coñac
-         ¼ l. de caldo de pollo
-         Harina
-         Pimienta negra
-         2 hojas de laurel
-         Sal
-         AOVE

Lo ideal es tener el rabo del día anterior para poder tenerlo macerando la noche antes de la preparación de la receta. Yo en esta ocasión así lo hice, si no se puede nos saltamos este paso.
Ponemos en un recipiente el rabo cortado en trozos (ya viene así de la carnicería) junto con una zanahoria en rodajas, 10 granos de pimienta, el laurel y vino tinto hasta cubrir el rabo. Dejamos macerar hasta el día siguiente.
Para el guiso ponemos en la olla exprés la cebolla y puerros cortados finitos con sal a rehogar en un buen chorro de aceite de oliva, cuando empiecen a reblandecerse, salamos y enharinamos el rabo y lo sofreímos en el aceite donde están la cebolla y el puerro para que se selle bien por todos los lados. Añadimos el vino en el que ha estado macerando el guiso toda la noche con todos los ingredientes que pusimos y cubrimos con el resto de vino que nos quedó en la botella. Añadimos el coñac y el caldo de pollo.
Ponemos a fuego vivo y cerramos la olla y dejamos cocinar durante unos 50 minutos. Una vez transcurrido ese tiempo, abrimos la olla, sacamos el rabo y el laurel de la salsa, pasamos la salsa por la batidora para que quede ligadita y brillante. Lo ponemos todo en otra olla junto a los trozos de rabo.
Por otro lado pelamos y cortamos en daditos las patatas friéndolas en abundante aceite de oliva. Una vez fritas dejamos reposar en papel absorbente y añadimos a la cazuela del rabo dando un último hervor.


domingo, 19 de enero de 2014

Mejillones a la Marinera


Siempre que cocino mejillones, me acuerdo del día en que estando en O Grove nos trincamos entre dos personas una centena de estos bivalvos al vapor acompañados de un par de botellitas de Albariño. Noviembre lluvioso visitando Galicia que hoy añoro más que nunca. Ainnnss, qué tiempos…
Estos moluscos bivalvos que pertenecen al grupo de los mariscos, relacionados con la almeja, vieira y ostra, contienen gran cantidad de vitaminas y minerales (vitamina C, B, hierro, fósforo…) y eclipsa a otros alimentos en cuanto a cantidad de vitamina B12, esencial para el buen funcionamiento del sistema nervioso y la formación de glóbulos rojos.
Pues nada, rememoraré mi estancia en Galicia cocinándolos a la marinera, eso sí en esta ocasión echaré de menos el Albariño y no caerán 100 unidades. No es una cuestión de prudencia, es que no tengo en casa!!!! Snif, snif…
Para hoy cancioncita melancólica, domingo lluvioso y frío, con ganas de salir corriendo hacia cualquier sitio.
Coque Malla y Leonor Watling “Berlín”: https://www.youtube.com/watch?v=MoXmhtYclXA  El mar me cura la herida…


Ingredientes para 4:
-         1 Kg. de mejillones
-         1 cebolla
-         1 pimiento verde
-         2 ajos
-         Perejil
-         1 cucharada de salsa de tomate
-         ½ vaso de coñac
-         ½ vaso de vino blanco
-         1 cucharada de harina
-         1 guindilla de cayena
-         AOVE

Lo primero es limpiar bien los mejillones, debajo del grifo quitamos las barbas y las impurezas de la concha raspando con un cuchillo. Si hay muchos residuos pegados a la concha podemos utilizar un estropajo nanas para dejarlos relucientes.
Una vez limpios, los ponemos en una cazuela sin agua a fuego vivo hasta que se abran, hay que ir dándoles vueltas para que el calor les llegue a todos. Más o menos en 7-10 minutos estarán abiertos y ya podemos quitarles una de las conchas, reservándolos hasta incorporarlos a la salsa. Y colamos el líquido que ha quedado en la cazuela.
Para la marinera, picamos la cebolla, el pimiento verde, los ajos, el perejil y la cayena desmenuzada y los rehogamos en un buen chorro de aceite de oliva, ojo, sin sal, que ellos mismos y el jugo que soltaron ya lleva la necesaria. Cuando la verdura esté pochadita añadimos la cucharadita de harina y rehogamos de nuevo hasta que se tueste, entonces incorporamos el agüilla de abrir los mejillones, la cucharada de salsa de tomate y el vino blanco junto con el coñac, removemos y dejamos cocinando unos 10 minutos a fuego suave, hasta que se reduzca el alcohol.
Colocamos los mejillones en una cazuela y pasamos la salsa por el pasapuré encima de ellos, dejando cocinar 5 minutillos para integrar los sabores.

domingo, 12 de enero de 2014

ROJO PASIÓN (Bacalao con tomate)



A veces me pregunto si estamos perdiendo la pasión por las cosas, por las cosas importantes, me refiero. Conozco a  gente que enloquece con su equipo de fútbol y con su cantante favorito, pero no veo a nadie perder la cabeza por las cosas que realmente importan.
La pasión es un sentimiento muy intenso que domina la voluntad y puede perturbar la razón, es una viva emoción que abarca desde el entusiasmo, deseo, admiración hasta el interés por algo y que establece una fuerte afinidad por personas o cosas. Cuando la pasión manda, la voluntad queda en un estado pasivo y se actúa por los impulsos que te pide el cuerpo. O lo que conocemos de toda la vida por actuar con el corazón, más que con la cabeza.
Hemos llegado un punto en que ese “actuar con el corazón” está cobrando sentido en nuestras cabezas, porque es lo más sensato que podemos hacer en los tiempos que corren. Qué nos retiene de ser apasionados? Qué nos impide salir a la calle a demostrar la pasión que sentimos por el bienestar de nuestros seres queridos? Me niego a pensar que Justin Bieber levante más pasiones que los derechos de nuestras familias. Seamos apasionados, por favor, cambiemos de sitio el corazón y el cerebro, aunque solo sea por un ratito, estoy segura de que todo marcharía mejor.
Os deseo un domingo lleno de pasión en todos los sentidos. Tina Turner “Addicted to love”: https://www.youtube.com/watch?v=ZnQs5U30Zco

Ingredientes para 6:
-         1 Kg. de lomos de bacalao en salazón o ½ bacalada (1 – 1,300 kgs.)
-         1 Kg. de tomates maduros para salsa
-         1 pimiento verde
-         2 ajos
-         1 cebolla
-         Azúcar
-         Pimientos del piquillo
-         Harina
-         Sal
-         AOVE

Una de las cosas más importantes de este plato es desalar bien el bacalao. Colocamos los lomos partidos en trozos similares de tamaño en un recipiente con abundante agua muy fría con la piel hacia arriba. Así lo tendremos unas 36-48 horas, dependiendo del grosor de las tajadas y cambiando el agua cada 12 horas.
Para la salsa de tomate ponemos en una cazuela un buen chorro de AOVE y añadimos la cebolla, el pimiento verde y los ajos cortados finitos para que se  rehogue con un poco de sal y una cucharadita de azúcar para contrarrestar la acidez del tomate. A continuación incorporamos los tomates partidos en trozos y dejamos cocinar a fuego lento durante media hora aproximadamente, o hasta que las verduras estén pasadas y el tomate deshecho. Probamos por si hay que corregir de sal o azúcar. Pasamos por la batidora si queremos que la salsa quede muy fina o por el pasapuré si preferimos que se note algún trocillo de verdura.
A continuación cogemos el bacalao desalado y lo secamos con papel absorbente, lo enharinamos y freímos en una sartén con aceite. Dejamos escurrir sobre papel para eliminar el exceso de grasa.
Incorporamos las tajadas de bacalao a la salsa de tomate con los pimientos del piquillo y dejamos cocinar a fuego suave durante 20 minutos. El punto que tiene que tener el bacalao se ve perfectamente. La carne tiene que separarse en lascas.
Listo para servir!

domingo, 29 de diciembre de 2013

El hombre que no amaba a las mujeres (Alubias de Saldaña con almejas)


Salí de casa directa a las urnas, era día de elecciones, dando un paseo llegué al colegio electoral y me busqué en la lista de siempre. No estaba. Observé que no existían nombres de mujeres en ese listado. Entonces pregunté al hombre de gafas y cejas pobladas de la mesa del fondo si había habido algún error, y mirándome con cara de tener a una loca delante se rió y me pidió que abandonara el recinto. Indignada pasé por el banco a sacar dinero para las compras y el cajero, otra vez ese hombre con pelo canoso y grandes cejas,  me preguntó a nombre de qué hombre estaba puesta la cartilla, no me dejaron sacar mi dinero tampoco. Sin dar crédito a lo que esa mañana estaba sucediendo decidí pasar por el hotel donde debía reservar la habitación a mi amiga que venía a visitarme ese fin de semana. No podía creer que el recepcionista guardara el mismo parecido con las otras dos personas que me atendieron esa mañana. Ese hombre me miró con cara condescendiente y me preguntó dónde estaba mi marido o mi padre para poder realizar esa gestión. Y de pronto me desperté.

La sensación de impotencia y sudor frío aún estaba en mi cuerpo. Qué mal trago… Aliviada me preparé el desayuno y encendí la radio, pero cuando creí haberme despertado, escucho de nuevo la voz del hombre de mi sueño, que amparándose en la triste y manida frase “por mis cojones” decide sobre nuestros derechos coartándolos y dejando a merced de otras personas la decisión más difícil que probablemente una mujer pueda llegar a tomar nunca.
Días negros se ciernen sobre las mujeres para acabar 2013. Definitivamente pienso que la próxima revolución tiene nombre de mujer. Macy Gray “Sexual Revolution”: https://www.youtube.com/watch?v=9lElcicxN0Q



Ingredientes para 6:

-         1 Kg. de alubias de Saldaña
-         1 cebolla grande
-         1 pimiento verde
-         4 ajos
-         2 hoja de laurel
-         1 Nabo
-         350 grs. de almeja babosa
-         1,5 l. de caldo de pescado
-         1,5 l. de caldo de verduras
-         1 vaso de vino fino
-         aceite oliva virgen
-         sal


Ponemos a cocer las alubias (que llevarán a remojo desde el día anterior) junto con todas las verduras durante 40 minutos en olla exprés. Una vez cocida la alubia, sacamos todas las verduras de la olla y trituramos en la batidora (excepto el laurel).

En una sartén abrimos las almejas junto con un ajo picado y el vino fino, y reservamos.
En la misma sartén sofreímos otro ajo y añadimos el puré de verduras que nos quedó de cocer las alubias, incorporando el líquido que soltaron las almejas al abrirse, removemos para mezclar bien y dejamos cocinar por un par de minutos.

Ponemos el contenido de la sartén en la cazuela junto con las alubias y dejamos cocer otros 10 minutos.

Acabamos añadiendo las almejas al guiso para dar el último hervor y servimos.


sábado, 21 de diciembre de 2013

SOL INVICTUS (Canapés de celebración)


Hoy doy la bienvenida al Solsticio de Invierno, por fin el día y la luz ganan la partida a la noche y la oscuridad. A partir del día 21 de diciembre, en el hemisferio norte se produce este fenómeno en el que empiezan a alargarse las horas de sol, siendo más numerosas que las de oscuridad. En la antigüedad las familias quemaban un tronco en sus chimeneas, guardando posteriormente sus cenizas para ahuyentar a los malos espíritus o utilizándolas para abonar sus campos esperando que las cosechas fueran fructíferas. Me temo que este año a mí no me bastará con un tronquito, tendré que hacer una pira digna de las fallas valencianas.
El Festival del Sol Invictus se celebraba entre el 22 y 25 de diciembre en alusión al renacimiento del sol. Quién celebra conmigo el Festival? Venga, por mucho que se empeñen no nos van a oscurecer más aún este 2014 que ya de por sí pinta negro, negro… Hagamos que se pregunten por qué seguimos sonriendo… porque no saben lo que tramamos…
Para hoy una selección de canapés sencillos y resultones que llevaré al festival, acompañados por George Harrison con “Here comes the sun”:  https://www.youtube.com/watch?v=yGKPHFrHVVY

Tartaleta de Brie y Manzana


-         Masa quebrada
-         2 Manzanas reinetas
-         200 grs. de queso brie
-         Una cucharada de mantequilla
Primeramente untamos los moldes para hacer las tartaletas con mantequilla y colocamos la masa quebrada adaptándola a la forma del molde, ponemos un poco de peso encima con unas legumbres y metemos al horno precalentado a 200º durante 10 minutos. Mientras tanto pelamos y cortamos en cubitos las manzanas y las salteamos en la sartén con la mantequilla hasta que estén blanditas. Sacamos las tartaletas del horno (quitamos los garbanzos, eso sí) y rellenamos con las manzanas superponiendo una loncha de queso brie que cubra la manzana. Volvemos a meter al horno otros 5 minutos o hasta que el queso esté fundido y doradete.

Crema de Mejillón



-         1 lata de mejillones en escabeche grande
-         250 grs. de queso crema
-         Palitos de pan
Ponemos el queso y los mejillones (sin la lata… hoy estoy que me salgo) en el vaso de la batidora. Batimos hasta que quede una crema homogénea y servimos en un bol para untar con palitos de pan o usar tipo dip.


Milhojas de Mango y Micuit de pato



-         2 Mangos
-         200 grs de micuit de pato
-         Reducción de vinagre de Módena
Pelamos el mango (me refiero a la fruta… XD… os juro que no he bebido!) y lo cortamos en lonchitas finas, si tenemos una mandolina mucho mejor, pero no es mi caso, así que con un cuchillo afilado y mucho cuidadín, sacamos lonchitas finas. Una vez tenemos las lonchas, las damos forma, cuadrada, rectangular… como queramos. Yo lo hago cuadrado porque el micuit que compro viene en lata cuadrada y procuro hacerlo del mismo tamaño que la base del micuit para que quede una milhoja estilosa. Cortamos el micuit en lonchitas a ser posible del mismo grosor que las de mango y montamos la milhoja alternando las capas. Decoramos con la reducción y servimos.


Tapenade



-         200 grs. de aceitunas negras deshuesadas
-         4 anchoas en aceite de oliva
-         2 cucharadita de alcaparras
-         ½ diente de ajo
-         Un chorro de aceite de oliva virgen extra
Ponemos todos los ingredientes en la batidora menos el aceite, lo procesamos hasta que este triturado y añadimos el chorro de aceite de oliva virgen, batiendo ligeramente. Pasar a un cuenco  para untar en tostas de pan. Encima se puede poner algún tipo de queso suave o fresco si se quiere, o adornar con una anchoa.