domingo, 27 de enero de 2013

Espaguetis Redskin



Luces apagadas, silencio, olor a cerrado y quietud. “Uff, yo me marcho de aquí, esto no es lo mío…” Mientras intento buscar la puerta de salida, oigo pasos detrás de mí y el sonido hueco de puesta en marcha de los altavoces… Doy media vuelta y miro a lo lejos en la oscuridad, donde distingo un enorme haz de luz apuntando a la pista… no lo puedo evitar y me acerco. Empiezan a sonar los primeros acordes y no puedo dejar de mover los pies… entonces una mano se abre paso a la luz, coge la mía y me lleva al centro. Empezamos a bailar, volteo sobre mi misma impulsada por la mano que me lleva, la música soberbia y las trompetas que resuenan en mi cabeza. That’s mambo my friend!

Mambo Caliente Arturo Sandoval:

Ingredientes para 4:

-         500 grs. de espaguetis al huevo
-         250 grs. de tomates deshidratados en aceite de oliva
-         3 Cayenas
-         3 Ajos
-         Sazonador de especias picantes
-         250 grs. de panceta ibérica
-         AOVE
-         Sal

Ponemos a cocer los espaguetis en agua salada, con cuidado de dejarlos al dente.
Mientras tanto picamos los tomates deshidratados y la panceta ibérica en tiras no muy finas y los ponemos en una sartén con AOVE. A la sartén añadimos también los 3 ajos picados en cubitos pequeños, las tres cayenas y una pizca de sal. Ponemos al fuego y salteamos hasta que todo esté blandito. Dependiendo del picante que se quiera, las cayenas se pueden romper o no, ya que si se dejan enteras luego se pueden retirar. En mi caso las desmenuzo en la sartén para que el toque picante se note de verdad.
Cuando estén listos los espaguetis, los escurrimos y añadimos a la farsa de tomates y panceta y le damos un toque de sazonador de especias.
En este caso voy a acompañar el plato con un vinito blanco. Me recomendaron esto, ya que al ser un plato picante, el blanco le va muy bien para refrescar sabores. He comprado un blanco nuevo para mí, “Spanish White Guerrilla”, elaborado en España pero con uva típica alemana (Gewürztraminer) que tiene un toque afrutado, no tan seco como la verdeja, más conocida. Guten appetit!

viernes, 23 de noviembre de 2012

TORTILLA FÁCIL DE PATATA, CALABACÍN Y CEBOLLA


Y tan fácil…
Lo de que las prisas nunca fueron buenas es verdad, pero hoy en día existen ciertos productos que nos hacen la vida más fácil. Esta tortilla de patata es para cuando tengas una urgencia, imprevisto o simplemente no quieras pasar mucho tiempo en la cocina  y no tengas que recurrir a esa aberración de la naturaleza que son las tortillas de patata envasadas… cómo se atreven a llamar a eso tortilla de patata??
Reconozco que soy probadora compulsiva de productos preparados y envasados, latas, latitas, tarros y botecitos varios, y en alguna ocasión me he llevado gratas sorpresas como por ejemplo ciertas fabadas o callos (los palentinos “El Cristo” parecen caseros), y aún reconociendo las virtudes de los “made with care”, pues te sacan de un apuro un día determinado. Pero la tortilla de patata no!! Sólo en una ocasión probé una hecha con patata gallega y huevos de corral, según ponía en el envase, que tenía un pase y al menos no daban ganas de utilizarla como engrudo mezclado con arena.
En fin, no me voy a recrear en mi dolor, vamos al lío.

Canción de este grupo que acabo de descubrir, y me ha encantado!! Se llaman ZAZ, la canción “Je veux”:

Ingredientes para 4:

-         4 patatas medianas
-         6 huevos XL
-         1 lata de calabacín y cebolla pochada en aceite de oliva de El Hacendado
-         Sal
-         Aceite de oliva virgen extra
 
Se pican la patatas en lonchas finitas y se salan, antes de acabar ya hemos colocado en una sartén con buen fondo una buena cantidad de AOVE a calentar. Cuando comprobemos que el aceite está listo, añadimos las patatas. Yo voy vigilando que vayan dorándose sin quemarse y se van volteando para que se hagan bien todas. Una vez fritas, se escurren de aceite y se reservan para que se enfríen un poco, ya que si las echamos directamente de la sartén al huevo batido, éste se podría ir cuajando y quedaría menos jugosa. En un bol vamos batiendo los huevos e incorporamos la patata una vez templada, removiendo bien hasta integrar con el huevo, y es aquí cuando abrimos el bote de calabacín y cebolla pochada para añadirlo a la mezcla.
Vertemos en contenido del bol en la sartén con aceite para cuajar la tortilla, esto ya va en gustos, más o menos pasada, y hale hop! Tortilla buenísima gracias a la ayuda de la latita de calabacín y cebolla!

TALLARINES CON QUESO PICÓN Y NUECES


El Queso Picón es uno de mis quesos favoritos, a pesar de su potente sabor, si lo sabes combinar bien es una delicia incluso para los reacios a los sabores fuertes. Simplemente una tostada de pan con una capita de Picón y un hilillo de miel por encima es un manjar de dioses. Para el que no lo conozca es un queso azul elaborado con leche de oveja, cabra y vaca, típico de Cantabria, en concreto del valle de Liébana.
En mi casa una vez a la semana se come pasta. De cualquier tipo, con cualquier acompañamiento. Pero no puede faltar una vez a la semana y procuro hacerlo variadito. Así que hoy ha tocado pasta potente, buen provecho!
La canción de hoy de una diva potente también:

Ingredientes para 4:

-         250 grs. de tallarines
-         1 Cebolla pequeña
-         1 Pimiento verde
-         ½ Pimiento Rojo
-         1 Vaso de leche entera
-         50 - 100 grs. de queso Picón
-         2 cucharadas de queso crema tipo Philadelphia
-         100 grs. de nueces peladas
-         Sal
-         Aceite de oliva virgen extra


Como siempre y para empezar ponemos en una sartén un buen chorro de AOVE y pochamos los pimientos y cebolla que habremos picado anteriormente muy finitos. Mientras tanto en un recipiente con agua abundante ponemos a cocer la pasta.
El tema de la cocción de la pasta es muy personal, a mí lo que me parece súper importante es que haya buena cantidad de agua, para que la pasta hierva, se mueva por la cazuela y no se peguen los tallarines entre sí. Yo no le echo aceite a la cocción, sólo agua y sal. El aceite se lo añado una vez escurridos para que al secar no se peguen. Cuando estén “al dente” les escurro, les refresco con agua fría para cortar la cocción y una vez hecho esto les añado el chorretón de aceite y reservo.
Volvemos al pochado de pimientos y cebolla. Cuando estén blanditos añado un par de cucharadas soperas de queso crema y remuevo hasta que se integre con las verduras pochadas, a continuación el queso Picón (la cantidad es un poco al gusto) con el que hacemos lo mismo y el vaso de leche entera con lo que debería quedarnos una salsita no demasiado líquida, a la que incorporamos la pasta.
Machacamos las nueces en un mortero para que no quede pulverizada, sino en trozos medianitos y añadimos a la preparación.
A la hora de servir volvemos a rociar con un hilillo fino de aceite para que dé brillo y colocamos las nueces enteras.

viernes, 16 de noviembre de 2012

Bizcocho de Naranja Parlante



Cuántas tardes de invierno de esas en las que quedarte en casa es el plan más apetecible, se te antoja algo dulce?? Por suerte (para mí) el dulce no es mi fuerte, pero sí el de mi familia y hoy mirando por la cocina que cosillas podía utilizar para hacer algo, allí la ví. Esférica y brillante, exultando vitalidad por los cuatro costados. Esa naranja me habló. Y me llegó al alma. De esa voz, el bizcocho de hoy.

Rememorando a Kubrick en La Naranja Mecánica, aquí os dejo esta parte de la Novena Sinfonía de Beethoven:  http://www.youtube.com/watch?v=5tE1l8WsKOk


Ingredientes:

-         1 yogur natural
-         1 ½ medidas del envase del yogur, de azúcar
-         1 medida de aceite de girasol
-         2 medidas de harina
-         3 huevos
-         1 sobre de levadura
-         1 naranja hermosa
-    Azúcar glass para decorar


Antes de nada, rallamos la naranja sin pasar a la parte blanca de la piel, porque nos amargaría, y reservamos la ralladura. Luego exprimimos la naranja y guardamos el zumo. Y precalentamos el horno a 170º.
En un bol ponemos los 3 huevos, el yogur, el azúcar, el aceite y el sobre de levadura y batimos con la batidora. Cuando esté todo integrado, incorporamos la harina tamizándola para que quede más suelta y volvemos a batir. Cuando está la masa completa, añadimos el zumo de naranja y su ralladura y batimos una vez más.
Engrasamos el recipiente que vayamos a meter en el horno y vertemos la masa dentro. La cocción suele estar entre 40 – 50 minutos a 170º dependiendo del horno. Si lo ponéis con ventilador estará listo antes, pero para asegurar, una vez que haya subido y lleve ese tiempo, lo pinchamos con un cuchillo y sabremos que está hecho cuando el cuchillo salga limpio.

domingo, 28 de octubre de 2012

Cachopo de Cabrales y Piquillo (filetes rellenos)


Me hace mucha gracia el rollo que hay ahora con llamar a las cosas que ya tienen un nombre con otro distinto por modas, por utilizar su equivalente en otro idioma o porque a alguien algún día se le ocurrió cambiárselo por otro. Como estamos en un blog de cocina, me referiré a comidas o recetas, véase lo rocambolescas que son ahora nuestras magdalenas al llamarse muffins (que es un nombre divertido pero ya no suena tan casero), el bocadillo hace muchos años que ya es un sándwich, de hecho muchos jóvenes piensan que sándwich ni siquiera es una palabra extranjera, ahora queda muy chulo pedir un púdin cuando en realidad te estás tomando un pastel (ya sea dulce o salado). La famosa tortita es un crèpe, que suena mucho más elegante y el San Jacobo pasó a ser un Cordon Bleu (que si lo pronuncias bien te queda un morrito muy francés). Hablando de San Jacobos y Cordon Bleu nos acercamos al Cachopo. El Cachopo no es un invento, esto es así en Asturias hace mucho tiempo, y si hay que ser sinceros en un principio ninguno de estos conceptos (San Jacobo, Cordón Bleu y Cachopo) eran iguales, pero ahora con la manía de que los nombres de una carta queden “cool” (je,je) pues te encuentras con cosas que pueden llevar a engaño.
Un San Jacobo de toda la vida era una lámina de queso flanqueada por dos lonchas de jamón York y luego empanado. Un Cordon Bleu es lo mismo que un San Jacobo pero encima del jamón York lleva filete de pechuga de pollo (esto tampoco era así en un principio que era de ternera) y un cachopo eran 2 filetes de ternera en cuyo interior había cualquier tipo de ingrediente y luego se empanaba. Hoy en día se utilizan indistintamente para cualquier cosa. Yo he visto cachopos de setas (sustituyendo a la carne), Cordón Bleu de pescado y San Jacobos de morcilla… He de decir, que se llamen como se llamen, me encantan todos.

Y conmemorando a los que nunca se aprenderán esos nombres o si lo hacen nunca los pronunciarán bien, aquí tenemos al Príncipe Gitano cantando “In the Ghetto”, ved y juzgad: http://www.youtube.com/watch?v=QrTfYItDDwA



Ingredientes para 4 personas:

-         16 filetes de lomo de cerdo ibérico
-         16 pimientos de piquillo grandes
-         1 frasco de crema de Cabrales
-         Pan rallado
-         Huevo
-         Patatas
-         Aceite de oliva virgen extra
-         Sal
-         Palillos


Para facilitar la receta, puedes pedir en la carnicería que los filetes te los abran en librillo, así una de las partes ya está cerrada y para rellenar son mejor porque solo tienes que poner un palillo, pero a mí se me olvidó pedirlo así. Cogemos los filetes de lomo de cerdo y los salamos por la cara de fuera, luego en uno de los dos ponemos la crema de Cabrales (que también puede ser Cabrales normal, que colocaríamos en trocitos) en la cantidad que queráis, teniendo en cuenta que el Cabrales al calentar se hace todavía más potente, así que cuidado no pasarse y que solo sepa a queso, y encima ponemos el pimiento del piquillo abierto para que cubra el filete entero. A continuación se coloca el otro filete para tapar el relleno y se ponen 2 palillos para sujetar las 2 “tapas” del cachopo. Una vez acabado este proceso con toda la carne, pasamos por huevo y pan rallado y se fríen en aceite caliente hasta que se doren.
Sencillito y rápido. Buen provecho!

domingo, 21 de octubre de 2012

Merluza reconstituyente (con jamón, puerro y espárragos)



Esta es la típica receta que tardas 10 minutos en hacer y sus resultados son espectaculares. La merluza es uno de mis pescados favoritos y suelo ponerla a la romana, es decir, un rebozado con harina y huevo y poco más, así es como más me gusta, pero en ocasiones te apetece probar alguna cosa nueva sin que por ello tengas que pasarte la mañana en la cocina.
Una canción fina y elegante para un pez de iguales características: http://www.youtube.com/watch?v=bzUj01v8hmA

Ingredientes para 4 personas:

-         2 lomos de merluza hermosos
-         1 punta de jamón serrano tierna
-         1 puerro
-         3 ajos
-         Perejil
-         1 bote de yemas de espárragos
-         Aceite de oliva virgen extra
-         Sal
-         Vino blanco


Ponemos a calentar en una cazuela un buen chorro de aceite de oliva y mientras picamos un puerro en aros muy finito, al igual que los tres ajos, y lo añadimos al aceite con un pelín de sal. Ponemos a fuego medio y empezamos a rehogar con cuidado de que no se queme. Una vez rehogado le añadimos un vaso de vino blanco, y lo dejamos al fuego para que evapore el alcohol. A continuación incorporamos el jamón partido en taquitos. Yo he comprado una punta de jamón porque estaba tierna, pero si está muy seca es mejor que pidáis una loncha gruesa de jamón no demasiado curado, para que luego se pueda comer sin que esté duro y añado un poco de agua para que quede salsita suficiente. Bueno, pues hecho esto, metemos las tajadas de merluza saladas (yo pido en la pescadería que me quiten la piel, pero si la dejamos le da un toquecillo más gelatinoso a la salsa que se agradece en el resultado final) y los espárragos, y apagamos el fuego para que se cocine con el calor residual de la vitro. Esto es lo mejor, porque se hace sin pasar la merluza y queda en su punto, yo ni siquiera la doy la vuelta, porque si hay bastante cantidad de salsa y la cubre no es necesario. Como toque final le pongo un poco de perejil picado.

miércoles, 17 de octubre de 2012

PATATAS CON CHORIZO (Riojana’s way)



Después de un puente familiar-gastronómico en Argüero y tras haber probado el marmitako de mi tío Carlos, he tenido añoranza de tan rico plato así como de mis tíos, primos y demás familia que allí nos reunimos (34 nada menos). Y que mejor forma de rememorar el encuentro que con un guisito de patatas que tan agradecidas son y tan bien salen con cualquier cosita.
Esta canción es como un himno en mi familia y además me encanta, el título lo dice todo “Derroche”, eso es lo que hacemos cuando estamos todos juntos:

Ingredientes para 4 personas:

-         4 patatas hermosas
-         ½ longaniza picantilla
-         1 pimiento verde
-         1/2 pimiento rojo
-         1 cebolla no muy grande
-         1 pastilla de concentrado de pollo
-         Un toque de pimienta negra molida
-         Aceite de oliva virgen extra
-         Sal
-         Carne de pimiento choricero
-         Vino blanco


Picamos finitos los dos pimientos y la cebolla y lo ponemos a rehogar en un buen chorretón de aceite de oliva virgen con un poco de sal para que sude bien. Mientras pelamos las patatas y las cortamos en trozos, procurando cascar la última parte del corte con el cuchillo para que la patata se rompa al cortarla, de esta manera al cocer suelta mejor el almidón y ayuda a que el caldo quede espesito.
Una vez estén pochados los pimientos y cebolla, añadimos la patata cortada y rehogamos de nuevo dándole vueltas en la olla para que coja colorcillo (cuanto más rehogada esté la patata, mejor quedará el guiso). Cuando esté lista la patata añado un buen vaso de vino blanco, esta vez he usado uno de Serrada muy oloroso y buenísimo para cocinar (regalo de mi tío Ñus) y dejamos que evapore el alcohol. Acabada esta operación incorporamos a la cazuela una cucharadita de carne de pimiento choricero, en mi caso de bote (hay unos tarritos de El Celorrio que salen buenísimos y te ahorras el tiempo de poner a remojo los pimientos para sacarles la pulpa…) y la pastilla de concentrado de pollo, se deja disolver en el vino que ha perdido su alcohol y a continuación añadimos agua hasta cubrir las patatas como dos dedos por encima de las mismas y le damos un toque de pimienta negra molida.
Cuando empiece la cocción, dejamos a medio fuego y lo dejamos unos 20 minutos y añadimos la longaniza picantilla cortada en tacos y lo dejamos otros 20 – 25 minutos, vigilando siempre que no se consuma el caldo, si no añadiríamos algo más de agua.
Al final tiene que quedar un caldo espesito, que es como está más rico, y… bon appétit!